

El Profesorado de Danza apunta a la formación de un profesional docente capaz deb adaptarse activamente, desde su praxis, a las variables y características del contexto socio cultural; apto y competente para promover el desarrollo de sujetos también competentes, con las connotaciones formativas en lo cognoscitivo, motriz, afectivo y social, tomando como eje el Lenguaje Corporal y la dimensión que ésta formación supone e implica.
Formar docentes capaces de desplegar prácticas de educación corporal contextualizadas, desde fundados posicionamientos teóricos, con creatividad, espíritu de innovación, compromiso social y respeto por la diversidad.
Garantizar una formación docente inicial integral en educación de la Danza, a través del desarrollo equilibrado de los campos de formación pedagógica, específica y de la práctica profesional docente, con los aportes de las diferentes áreas del conocimiento.
Promover el desarrollo de habilidades y actitudes desde la praxis artístico – corporal para el ejercicio ético, racional, reflexivo, crítico y eficiente de la docencia, entendiendo que la educación artística es un derecho y un deber social, y que los sujetos son seres sociales, integrantes de una familia y de una comunidad, que poseen características personales,
sociales, culturales y lingüísticas particulares y que aprenden en un proceso constructivo y relacional con su ambiente.